El presidente legítimo de los mexicanos informó que el próximo domingo se llevará a cabo una asamblea nacional en el Zócalo

El presidente legítimo de los mexicanos informó que el próximo domingo se llevará a cabo una asamblea nacional en el Zócalo de la Ciudad de México, en donde se darán a conocer las acciones en defensa de la economía popular. Adelantó que en la gran concentración ciudadana se exigirá al gobierno calderonista que baje las tarifas del diesel, la energía eléctrica y las gasolinas, porque resulta insuficiente un congelamiento de precios.
“Se demandará que se protejan los fondos de pensiones de los trabajadores y que se garantice la aplicación de los programas sociales en toda la República”, añadió.
Subrayó que el país vive en pobreza, inseguridad y violencia, debido a los malos gobiernos que sólo se han dedicado a proteger a los varones del dinero y dejaron a su suerte a millones de familias. Es indispensable la transformación de la vida pública del país, porque “los panistas después de haber enarbolado la bandera del cambio, solo se han dedica a aplicar la misma política económica neoliberal”.
A medio año de la contienda electoral, López Obrador llamó al pueblo de Jalisco a “no votar por los verdugos” del PRI y del PAN, porque “son quienes le han puesto una soga en el cuello de la gente”.
En Magdalena, fue recibido por el presidente municipal Gonzalo Bañuelos Ríos, quien le dio la bienvenida. En correspondencia, López Obrador agradeció el gesto del alcalde de extracción priista y le dijo: “Independientemente de los partidos políticos, somos mexicanos y luchamos porque el país sea cada vez mejor”.

Para entender por qué nuestra democracia está atascada y en peligro, recordemos lo esencial: el sistema presidencialista fluyó 50 años con estabilidad

Para entender por qué nuestra democracia está atascada y en peligro, recordemos lo esencial: el sistema presidencialista fluyó 50 años con estabilidad política y crecimiento. En 1982 sus contradicciones produjeron un colapso financiero y el crecimiento se interrumpió. Una nueva generación de políticos conservadores tomó el mando e impuso un proyecto económico que a su vez les imponían los conservadores estadunidenses. Como era lógico esto despertó resistencia y una insólita rebelión cívica que empezó en el norte, en los reductos panistas hacia 1985. El PRI perdió control sobre la sociedad. En 1986 sólo con un fraude pudo impedir que los panistas ganaran en Chihuahua. Se provocó una división en el partido oficial. Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y sus compañeros retaron al sistema en 1988 y el gobierno debió organizar otro fraude para derrotarlos.Más allá de los partidos, grupos ciudadanos, que Gabriel Zaid llamó “maderistas”, empezamos a exigir la reforma democrática. Organizamos observaciones de elecciones reñidas y denunciamos irregularidades. Poco a poco se creó una corriente de opinión nueva y poderosa en favor de la modernización política.Carlos Salinas (1988-1994) intentó restaurar el sistema e imponer reformas reaccionarias aliándose al débil PAN y acosando al partido neocardenista en 1989. Sin embargo, su proyecto naufragó por sus propias contradicciones en 1994 con un colapso peor que el de 82. Zedillo hizo una reforma electoral eficaz y la transición empezó. En 1997 Cárdenas ganó la capital, el PRI perdió el control del Congreso y en 2000 la Presidencia a manos de un panista atípico: Vicente Fox.Fox en el poder se corrompió y traicionó a la democracia. Fue enemigo de la alternancia y se asoció con la oligarquía, al PAN, al PRI y a los medios para impedir el triunfo de AMLO. Fue necesario otro fraude en 2006, cuyas consecuencias aún pesan sobre nosotros y sobre Calderón.La resistencia de AMLO y de millones de seguidores contra la voluntad de aniquilar a la corriente reformista y sustituir la democracia por un bipartidismo espurio con un PRI y un PAN retrógrados ha logrado no sólo sobrevivir, sino consolidarse. Hoy el movimiento está vivo y es poderoso.

Por tercera vez en menos de un año, el llamado gobierno de la “estabilidad y el empleo”

Por tercera vez en menos de un año, el llamado gobierno de la “estabilidad y el empleo” ha anunciado una serie de medidas que supuestamente ayudarán a la economía a superar la tremenda crisis que golpea y daña la planta productiva del país y la economía de las familias.
Para ello, sólo basta recordar que el 3 de marzo del año pasado Felipe Calderón anunció 10 medidas a las que bautizó Programa de Apoyo a la Economía y que supuestamente permitiría que la economía mexicana superara las graves consecuencias que tendría para nosotros el deterioro de la actividad económica en Estados Unidos.
En dicho plan se incluyeron descuentos tanto en los pagos del impuesto sobre la renta (ISR) como en los del impuesto empresarial a tasa única (IETU); se habló también de otro tipo de “estímulos fiscales”, entre los que se mencionaron descuentos a las aportaciones patrimoniales del Seguro Social y descuentos a las tarifas eléctricas.
También se anunció una bolsa de 60 mil millones de pesos para apoyar a las pequeñas y medianas empresas e inversiones públicas adicionales por 40 mil millones de pesos, derivadas del Fondo Nacional de Infraestructura, así como un apoyo de 650 millones de pesos para el Sistema Nacional de Empleo.
Con respecto a este plan, en mi colaboración del 8 de marzo, titulada No que no tronabas pistolita, advertí entre otras cosas que sus 10 acciones resultarían absolutamente insuficientes para cumplir con sus objetivos y que la situación económica era mucho más grave de lo que hasta en ese momento había señalado el propio Agustín Carstens.Fue evidente que el Programa de Apoyo a la Economía, anunciado con bombo y platillo, resultó absolutamente inútil y la economía de las empresas y de las familias aceleró su deterioro.
Tan así fue, que el 8 de octubre del año pasado, y en medio de la debacle económica mundial, Felipe Calderón anunció su segundo plan, el Programa para Impulsar el Crecimiento y el Empleo (PICE), el cual gracias a sus inconsistencias, inoperancia y falta de congruencia en cuanto al entorno económico que proyectaba, originó, entre otras cosas, la incertidumbre que dio paso al ataque especulativo contra el peso, que culminó con la devaluación de nuestra moneda y la pérdida de más de 15 mil millones de dólares de nuestras reservas internacionales.

EL MOVIMIENTO CÍVICO NACIONAL, FORMALIZO SU INCORPORACIÓN A LA COALICION ELECTORAL PT-CONVERGENCIA

El Movimiento Cívico Nacional, formalizó su incorporación a la Coalición Electoral PT-Convergencia, con el propósito de trabajar por la más amplia unidad política de la izquierda y del movimiento popular ante el mayor empobrecimiento de la población y antes los próximos procesos electorales.
Los dirigentes del Partido del Trabajo, Alberto Anaya Gutiérrez; y de Convergencia, Luis Maldonado; dieron la bienvenida a la agrupación que encabeza Mario Saucedo, mejor conocida como los “Cívicos”, que encabeza Mario Saucedo Pérez.
Anaya Gutiérrez consideró que en la actualidad se están viviendo momentos de definiciones y reagrupamientos en donde sin duda la Coalición integrada por el PT y Convergencia, jugarán un papel determinante en este proceso.
Reiteró que el propósito de esta Coalición además de apoyar el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, es trabajar por la más amplia unidad política de la izquierda y del movimiento popular.
Así como impulsar un nuevo proyecto de nación y para ello se tienen que lograr los mayores espacios en la Cámara de Diputados. “Por ello queremos contar con los mejores hombres y mujeres para postularlos como candidatos para los puestos de elecciones popular que se diputarán en las próximas elecciones del 2009”, mencionó el dirigente del Partido del Trabajo, Anaya Gutiérrez.
Mientras que el dirigente de Convergencia aclaró “que en el próximo proceso electoral se conducirán bajo reglas muy distintas a las que a veces nos han querido imponer otras fuerzas políticas, porque esta coalición no es de cuotas ni de que tenga predeterminadas y secuestradas las candidaturas”.